AMD Ryzen 7 2700X y Ryzen 5 2600X
Si habéis tenido la ocasión de leer nuestros análisis de los microprocesadores Ryzen que AMD ha colocado en el mercado hasta ahora recordaréis que nuestra valoración de esta familia de chips siempre ha sido positiva. ¿Sus bazas? Un rendimiento global muy interesante, un margen para practicar overclocking bastante amplio, y, además, un precio indudablemente competitivo si los enfrentamos a los microprocesadores de Intel de similares prestaciones.
Sin embargo, hay un escenario en el que, hasta ahora, los chips de la familia Ryzen de AMD no consiguen igualar las prestaciones de las propuestas equivalentes de Intel: la ejecución de juegos. A medida que incrementamos la resolución la diferencia de rendimiento entre los chips de Intel y AMD se reduce significativamente, pero a 1080p, que aún hoy es la resolución más popular, es Intel quien se lleva «el gato al agua». Este es uno de los hándicaps que los ingenieros de AMD han intentado resolver en esta iteración de la familia Ryzen. Si lo han conseguido o no lo descubriremos a lo largo de este artículo.








