Una vez más, la conferencia GTC de Nvidia ha deparado novedades interesantes para los profesionales de la IA, el procesamiento de imágenes y la conducción autónoma. Este evento suele dejar de lado cualquier posible lanzamiento relacionado con las tarjetas gráficas de consumo o las tecnologías aplicables al mundo de los videojuegos, lo cual no quiere decir que algunas de sus primicias no puedan tener gran importancia para la industria en general. Es el caso de Grace, una CPU de alto rendimiento basada en ARM.

Bautizado en honor de la pionera de la programación Grace Hopper, Grace es un nuevo procesador diseñado especialmente para trabajar con redes neuronales, complementando el papel que ya desarrollan las GPU profesionales de Nvidia. Los detalles técnicos son por ahora escasos, pero se sabe que contará con una nueva generación de núcleos ARM Neoverse (previsiblemente basados en ARM v9), memoria LPDDR5X e interfaz NVLink 4 para conectar con otras CPU o GPU.

Como señala AnandTech, Grace no busca competir con productos como Intel Xeon o los Epyc de AMD, con características de procesamiento general. En su lugar, este nuevo procesador brindará una conexión más rápida con las GPU de la casa para acelerar el trabajo con cargas de IA que sobrepasan ampliamente las capacidades de chips con raíces generalistas, eliminando el cuello de botella generado por la interfaz PCIe al poder enviar información mucho más rápidamente a las GPU gracias al soporte NVLink 4, con velocidades conjuntas (subida y bajada) GPU a CPU de 900 GB/s y CPU a CPU de 600 GB/s.

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