Ya conocemos en parte las especificaciones de PS5, una consola de nueva generación que llegará a mediados del próximo año, y que promete mantener una retrocompatibilidad total con los juegos de PS4.

Se ha especulado mucho con el tema del precio. Algunas fuentes hablan de 400 dólares, pero tanto analistas como expertos están convencidos de que al final acabará rondando los 500 dólares, una cifra mucho más razonable, teniendo en cuenta las especificaciones y el rendimiento que promete dicha consola.
El tema del rendimiento también ha dado mucho de qué hablar. Sony dijo que PS5 iba a soportar resolución 8K, algo que generó una gran especulación y dio pie a rumores que decían que dicha consola iba a poder mover juegos en esa resolución tan elevada, algo que es imposible por mucha optimización que se aplique.
La resolución 8K estará limitada a contenidos multimedia, y lo mismo aplica al reciente anuncio del presidente de Sony Interactive Entertainment, que ha comentado que PS5 será capaz de ofrecer resolución 4K y 120 Hz de tasa de refresco. Esto no quiere decir que vayamos a ver juegos funcionando a ese nivel, es decir a 4K y 120 FPS, sino simplemente que será compatible con televisores que trabajen con esa resolución y esa tasa de refresco.
Se espera que PS5 mueva juegos de nueva generación en 4K manteniendo un buen nivel de calidad gráfica y con medias estables de 60 FPS, todo un logro frente a la generación actual, en la que ha dominado el 1080p y los 30 FPS.