Demasiado optimistas para el mundo real?
Tras el primer día funcionando, las tiendas Amazon Go han empezado a mostrar algún que otro punto débil. Uno de ellos es que su sistema de reconocimiento de compra no siempre funciona, y medios como la CNBC se sorprendieron al ver que que al salir de la tienda, a una de sus reporteras no se le había cobrado uno de los productos. ¿La respuesta de Amazon? Que no le importa demasiado.
Gianna Puerini, vicepresidenta de Amazon Go, le ha dicho al medio que este tipo de errores pasa tan pocas veces que ni siquiera se han molestado en combatirlo ni en crear un sistema para que los usuarios puedan avisar. Esto no está mal para cuando tienes una o dos tiendas abiertas de este tipo, pero no hay duda de que puede ser un problema a largo plazo.
Las tiendas Amazon Go están equipadas con un enorme sistema de videocámaras que cubren cada rincón de cada pasillo, y que se combinan con los sensores de peso que hay en las estanterías de los productos. De esta manera, cuando entras las cámaras te identifican y te van siguiendo por la tienda, y cuando los sensores detectan que se ha cogido algo en el sitio en el que estás, lo añaden a tu cesta de la compra para que pagues automáticamente al salir.









