Samsung ha ampliado hoy su familia con los nuevos Galaxy S8 y Galaxy S8+, y como hemos podido ver, ha dado un salto cualitativo en varias de las opciones de estos dispositivos. Para empezar, contamos con esas espectaculares pantallas Infinity Display que hacen que nos olvidemos casi por completo de los marcos del dispositivo, planteando nuevos escenarios de uso de estos smartphones.

Hay otras novedades importantes como las que afectan al nuevo botón de inicio invisible, situado bajo la pantalla, al nuevo sensor de huellas de la parte trasera, y desde luego a la introducción de características software prometedoras como el asistente de voz Bixby y el modo de escritorio DeX que ya hemos podido probar de forma preliminar.

La pantalla: protagonista absoluta del diseño

lsdf;lsd;fls;dfl

Reducir los marcos que rodean la pantalla es la nueva meta para los fabricantes de smartphones. Aunque no fueron los primeros en tener un móvil sin marcos (Sharp llegó antes), la marca china Xiaomi fue la encargada de agitar el mercado con la llegada del Mi Mix y dar el pistoletazo de salida a una tendencia que seguirá dando mucho que hablar.

Hemos visto más aproximaciones a este nuevo diseño, con el LG G6 como uno de los más recientes y, como no podía ser de otra forma, Samsung también ha querido adoptar la idea de los marcos reducidos. Tal y como ya sabíamos gracias a las filtraciones, los dos modelos presentados hoy cuentan con un frontal en el que la pantalla es la protagonista absoluta.

Además de ser muy atractivo desde el punto de vista estético, reducir los marcos permite que los S8 tengan más superficie de pantalla en prácticamente el mismo tamaño de los S7.

Concretamente estamos ante un panel de 5,8 pulgadas en el modelo normal y uno de 6,2 pulgadas en la versión plus. La resolución es para ambos la misma (2.960 x 1.440 píxeles) y también se aproxima a la idea que presentó LG hace poco desde el punto de vista del formato. Samsung nos ofrece una pantalla de formato 18,5:9 para así conseguir una mayor superficie, pero sólo crece a lo largo, no a lo ancho, por lo que se mantiene cierta manejabilidad.

Además de ser muy llamativo desde el punto de vista estético, reducir los marcos también supone una ventaja de cara a la experiencia visual y la mencionada manejabilidad. Si nos fijamos en las dimensiones de los nuevos S8 frente a las de los S7, vemos que la pantalla ha aumentado de forma considerable, pero el tamaño total ha crecido sólo unos milímetros a lo alto y cuanto apenas a lo ancho -de hecho, el S8 normal es más estrecho que el S7-. Esto se traduce en una mayor superficie de visionado en prácticamente el mismo tamaño.

Un hardware a la altura

ds

 

Decíamos que la serie Galaxy S ha sido referencia en el panorama Android desde los primeros modelos . Una de las razones es que siempre han apostado por un hardware a la última, y los nuevos Galaxy S8 no iban a ser menos, aunque en este caso Samsung ha sido algo conservadora en algunos puntos.

Si nos fijamos en el procesador, Samsung apuesta por un chip de fabricación propia marca Exynos (el 8895), compuesto por ocho núcleos en dos grupos a 2,3 y 1,7 Ghz, que además ha sido fabricado con el proceso de 10nm, por lo que la eficiencia energética debería ser un punto a su favor. Además, habrá una segunda versión para otros mercados que llevará el Snapdragon 835 de Qualcomm.

Samsung asegura que el S8 es un 10% más potente que el S7 y el S8+ se adelanta en un 21% al S7 edge.

Esta estrategia es habitual en terminales de la marca y la pareja Galaxy S7 también apuesta por dos procesadores distintos dependiendo de la región. En este caso son los Exynos 8890 o Snapdragon 820. Según Samsung, el nuevo S8 es un 10% más potente y el S8+ sube a un 21% más de potencia.

En lo referente a la memoria, Samsung se queda con 4 GB de RAM y una capacidad única de 64 GB (UFS 2.1), por supuesto ampliable con MicroSD. Los Galaxy S7 también contaban con la misma memoria RAM, la diferencia era que también estaban en una versión de 32 GB que no encontramos en los nuevos Galaxy S8.

Bixby, el asistente de los Galaxy S8, no es como Siri, Alexa, Cortana o Google Now, y no quiere serlo

1366_2000ktit

Bixby era una de las novedades más esperadas de los nuevos Samsung Galaxy S8 y Galaxy S8+ que acaban de presentarse. El nuevo asistente de voz nace en estos smartphones, pero en realidad es interesante porque probablemente no será el único tipo de dispositivo en el que lo veamos.

Esa es una de las características diferenciales de un desarrollo que es distinto a lo que habíamos visto hasta ahora con Siri, Alexa, Cortana o Google Now. Tiene un propósito diferente a ellos, y puede que en Samsung hayan dado en el clavo con ese acercamiento.

No toques, di

1366_2000556565

Mucho ha puesto en la mesa Samsung para destacar su apuesta por Bixby. Se puede invocar a este asistente de voz llamándole por su nombre, desde luego, pero también ocupa ese escritorio a la izquierda del principal en el que solíamos encontrar Fliboard Briefing. La cosa se pone realmente seria cuando nos encontramos con que además de esas opciones en los nuevos Galaxy S8 y S8+ hay un botón físico en uno de los laterales que está destinado única y exclusivamente a activar Bixby cuando lo necesitemos.

Bixby, eso sí, depende de la nube, y como afirmaba uno de sus máximos responsables, las capacidades hardware necesarias son mínimas, lo que hará que su integración en otros dispositivos sea muy sencilla. No sería extraño que Bixby acabase llegando a otros smartphones de Samsung a corto plazo, por ejemplo.

El principio básico con el que Samsung quiere diferenciar a Bixby es el de que «todo lo que puedas hacer tocando, puedas hacerlo hablando». La idea es la de aprovechar las opciones de las aplicaciones nativas del dispositivo. Por ahora solo hay una decena de ellas que trabajan de forma conjunta con Bixby, pero además de ampliarse ese catálogo nativo los desarrolladores podrán aprovechar esa potencia adaptando sus propias utilidades gracias a un SDK que aparecerá más adelante. El objetivo es claro: si hay una opción táctil para hacer algo, también habrá una orden de voz que haga lo mismo.

Un ejemplo claro sería rotar fotos con la voz, aplicar un filtro o compartirlas con un «envía esta foto a mi mujer». Esta frase, por cierto, demuestra cómo Bixby entenderá el contexto. Y si no lo hace, ofrecerá la mejor solución encontrada y nos preguntará si efectivamente es eso lo que queríamos hacer.

No solo eso; también habrá control por voz de servicios con los que Samsung y otras empresas ya han colaborado. Pinterest, Foursquare, YouTube, Facebook o Netflix están entre las primeras en ofrecer esas opciones. Puede que el soporte sea por ahora limitado, pero es tan solo el inicio de un planteamiento que está menos enfocado a contestar preguntas y más a hacer cosas directamente con la voz. Samsung sabe que tiene muy difícil competir con Google, Microsoft o Amazon en el terreno del Machine Learning, así que ha adoptado un (inteligente, por demás, y nunca mejor dicho) enfoque práctico.

Conectar dos auriculares Bluetooth con volúmenes independientes será posible con el Galaxy S8

1366_2000jhuhu

Samsung Galaxy S8 será el primer smartphone, junto con el Sony Xperia XZ Premium, capaz de alcanzar 1 Gbps de bajada mediante 4G pero también hay novedades respecto al Bluetooth. Junto con el mismo compañero, el Galaxy S8 es el primer smartphone con Bluetooth 5.0 y el primero, en solitario, que permite conectar dos pares de auriculares Bluetooth.

¿Eres de los de que en alguna ocasión ha compartido auriculares con otra persona para escuchar lo que reproducías desde un móvil? Ese problema se va a acabar con el Samsung Galaxy S8. La nueva estrella del catálogo de Samsung permite conectar dos auriculares Bluetooth simultáneamente y lo que es más importante, controlar el volumen de cada uno de ellos de manera independiente.

Bluetooth 5: más rápido, mayor alcance

Esa novedad, exclusiva del Galaxy S8, puede ser más o menos útil, pero lo que sin duda es una mejora interesante es la llegada del Bluetooth 5.0, incorporado en el Snapdragon 835. ¿Cuáles son las ventajas? Principalmente dos, muy interesante: la nueva versión es el doble de rápida a la hora de transmitir datos que la anterior y su alcance es cuatro veces superior. Además también promete un menor consumo, ya reducido de manera importante en la versión 4.0 para el uso con wearables.

Samsung DEX

1366_2000dfjdkfjkdf

Por otro lado, Samsung nos ofrece una nueva forma de usar los Galaxy S8 con Samsung DEX, que viene a ser la versión de Microsoft Continuum de la marca. La idea es que el terminal se puede conectar a una pantalla grande, ratón y teclado para usarlo como si fuera un ordenador de sobremesa.

Eso sin olvidar que la apuesta por las cámaras se refuerza aunque Samsung no haya seguido la tendencia a la doble cámara que otros rivales han adoptado. Los nuevos procesadores proporcionan más potencia en tareas de propósito general y sobre todo en el rendimiento gráfico, pero aquí las revoluciones son más difíciles de lograr en un segmento tan maduro. Sea como fuere, parece claro que Samsung tiene en los Galaxy S8/S8+ a unos dignos herederos de esta familia de dispositivos.