DigiTimes asegura que el gigante del chip estaría valorando la posibilidad de añadir WiFi y USB 3.1 en sus chipsets de próxima generación para reducir su dependencia de terceros.
En teoría, y siempre según las fuentes de DigiTimes, ambas funciones vendrían integradas en los chipsets serie 300 que se utilizarán para los procesadores Cannonlake.
Si esto se confirma la cadena de suministros podría verse afectada y fabricantes como Broadcom y ASMedia Technology tendrían que empezar a reajustar su producción.