Aún falta para la llegada de la siguiente generación gráfica puesto que no debería ocurrir antes de la segunda mitad de 2024 y de hecho aún hay pocos rumores que nos digan, por ejemplo, el nombre en clave de la arquitectura u otros detalles de mayor relevancia, por lo que de momento sólo podemos especular sobre su posible nombre comercial de GeForce RTX 50 o Radeon RX 8000; de estas últimas AMD sí ha indicado que la arquitectura usada será la RDNA4.

Sin embargo todo apunta a que, como mínimo las tarjetas de gama media y alta van a requerir de anchos de banda elevados y por ello la industria ya está ultimando los preparativos para la llegada de la memoria GDDR7, aunque dependiendo de los precios podrían incluso realizar pruebas con gráficas actuales.

Samsung ya reveló varios detalles de la memoria GDDR7 el pasado mes de diciembre y ahora leemos que Cadence, una empresa que ofrece herramientas para el diseño y verificación de sistemas ya tiene lista su herramienta para verificar el funcionamiento de la GDDR7, esto permite que mediante software se puedan realizar simulaciones y verificaciones del funcionamiento de dicha memoria sin tener que fabricar nada, lo que ahorra costes y acelera su adopción.

La memoria para gráficas GDDR6 llegó hace ya 5 años, en 2018, debutando con velocidades de 14 Gbps y habrá terminado su ciclo alcanzando velocidades de 24 Gbps por lo que ha sido un salto generacional que ha doblado a la GDDR5. Con la GDDR7 se espera algo similar y es que se espera que durante su ciclo de vida empecemos con memorias a 36 Gbps y terminemos con memorias que ronden los 50 Gbps.

Para entender estas velocidades nos comentan que una gráfica con un bus de 128 bits y GDDR7 básica tendría un ancho de banda de 576 GB/s, con un bus de 256 bits se alcanzarían los 1,15 TB/s y con un bus de 384 bits se pueden alcanzar los 1,7 TB/s. Las gráficas más potentes de AMD y NVIDIA actualmente rondan el TB/s.

Es lógico pensar que un factor determinante para la adopción de la GDDR7 sea su precio y es que viendo este salto de velocidad que ofrecen los fabricantes deberán valorar qué resulta más económico para sus soluciones de gama media o baja, sin un PCB con bus pequeño y GDDR7 o un bus más grande y GDDR6. Otro factor relevante para estas decisiones será la elección de la cantidad y precio de la caché L2 de sus soluciones, que en el caso de AMD se conoce comercialmente como Infinity Cache.

Cadence comenta que la memoria GDDR7 usarán codificación PAM3, Cyclical Redundancy Check (CRC), ERR feedback y “read clock”. Se comenta que usando la codificación PAM3, 256 bits de datos son codificados y transferidos en unos 8 ciclos de escritura de reloj. Además PAM 3 ofrece mejoras importantes en la eficiencia energética, en el SNR y con eye density, esto último término lo detallan como “the gaps that exist between intersecting wave forms which translate to individual bits”.

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