Todo es posible en la generación actual de consolas. Resoluciones y tasas de refresco antaño reservadas para los PC más potentes ahora están al alcance de un abanico más amplio de jugadores/as, y Sony ha aprovechado esta nueva inercia para fabricar una línea de monitores, cuyo tope de gama es el Inzone M9.

Las principales marcas de televisores llevan años jugando en el mercado de los monitores gaming, pero en esa partida entre LG, Samsung o Philips siempre ha faltado una fabricante: Sony. Ahora, la japonesa se mete de lleno con un lineal de monitores capitaneados por el Inzone M9. Así, la gama Inzone de periféricos ya cuenta con tres auriculares (entre los cuales están los Inzone H9 que ya analizamos) y dos monitores. El hermano pequeño del M9 es el M3, y llegará a finales de 2022 por 700 euros, pero ahora hablamos de un monitor cuyo precio es de 1099 euros.

Con esto asciende directamente a un nivel algo más exigente del mercado de monitores, ese que presenta los monitores más amplios, con paneles curvados, resoluciones descomunales, HDR, latencias y tasas de refresco más competitivas… y que tan florido está. Vale, cuenta con un panel de 4K de 27 pulgadas con retroiluminación FALD de 96 zonas, 144 Hz de refresco con un tiempo de respuesta de 1 ms; es compatible con los estándares DisplayHDR 600, HDR10, G-Sync Ultimate y VRR… Pero ¿es suficiente para justificar el precio y enfrentarse a la competencia? En este análisis te hablo en detalle de todo lo que ofrece esta nueva pieza de hardware de Sony.

Un diseño llamativo

El M9 llama la atención muchísimo. Como parte de la línea Inzone, sigue la inspiración marcada por el diseño de PlayStation 5, pero a diferencia de los auriculares, aquí el plástico (un policarbonato rígido) es de mejor calidad. Por otro lado, no se conforma con seguir la referencia cromática y también hereda las líneas tan características de la consola, permitiendo que el panel descanse sobre una peana con dos láminas blancas a los lados que protegen un interior negro. Ojo a esta peana, porque su planteamiento tiene un clarísimo pro y algún que otro contra.

Te guste o no la apariencia de esa peana, pone en práctica una idea estupenda: su “tronco” y sus patas consiguen ahorrarte espacio en el escritorio. Lo consigue colocando la columna en una diagonal que se mete debajo de la pantalla, mientras las patas soportan el resto del peso; es decir, que acaban quedando como un trípode. Con esto, el M9 consigue que el soporte no ocupe un espacio adicional con respecto al de la pantalla.

La peana del Inzone M9: un pro, varios contras

Análisis de Inzone M9, el primer monitor gaming de Sony. ¿Consigue brillar con luz propia?

Ahora, en términos de ergonomía, flexibilidad y estabilidad, el Inzone M9 se queda muy corto. Dejemos claro primero que la altura se puede regular en un rango de 70 mm y la inclinación de la pantalla es variable en 20 grados, pero para de contar. La pantalla no puede girarse, ni de forma horizontal ni circular; y además, la diagonal de la peana provoca que al bajar el panel se nos “acerque”.

El M9 no incluye cables de vídeo ni de USBEn otro orden de cosas, es importante destacar que el “concepto trípode” no ayuda a que el monitor sea muy estable, porque tiende a tambalearse ligeramente de lado a lado cuando escribimos fuerte o, pongamos, agitamos la rodilla con la música. A la hora de organizar los cables, existe un canal interior en la columna para que no estén tanto a la vista, pero a poco que tengas un par de cables gruesos —algo fácil que ocurra si conectas un HDMI y un DisplayPort para tu PS5 y PC—, verás que el canal es demasiado estrecho. Ah, y por alusiones aprovechamos para avisarte de un detalle importante: el M9 no incluye cables de vídeo ni de USB, por lo que si no los tienes ya, debes comprarlos aparte.

Por suerte, puedes obviar casi todo el párrafo anterior si tienes o te haces con un brazo articulado, porque, efectivamente, es completamente compatible con anclajes VESA 100×100 y encima es sorprendentemente ligero, por lo que no sería necesario un soporte de los más caros.

Unos ajustes de imagen muy flexibles

Análisis de Inzone M9, el primer monitor gaming de Sony. ¿Consigue brillar con luz propia?

En la parte derecha trasera encontrarás el botón de encendido y un joystick para controlar el menú de configuración en pantalla, que te ofrece las mismas configuraciones que la aplicación Inzone HUB, que no son para nada pocos: tiempo de respuesta, iluminación, contraste, gamma, relación de aspecto… y otros menos frecuentes como un contador de fps o una cruceta flotante a nivel de hardware, y que son detalles que apreciamos.

Luego, en la parte posterior se encuentra todo el panel de puertos y conectores, y lo cierto es que no va mal servido, con: una entrada minijack para auriculares, tres puertos USB-A, un puerto USB-B, uno de tipo C, un DisplayPort y dos HDMI 2.1. Esto último es indispensable, como imaginarás, para poder conectar tu PlayStation 5 y que pueda llegar a los 4K y 120 Hz.

¿Cómo se ve el Inzone M9?

Un panel bien hecho

Análisis de Inzone M9, el primer monitor gaming de Sony. ¿Consigue brillar con luz propia?

El Inzone M9 se ve estupendamente. Es un monitor 4K con su certificación de DisplayHDR 600 y una cobertura de más del 95% de la gama de color DCI-P3, y esto, para tratarse de una pantalla gaming da unos resultados muy sólidos que destacan claramente, especialmente si consideramos que cuesta esos casi 1100 euros. Por ese precio ¿podría verse mejor? Sí, pero habría que hacer sacrificios… o pagar los 1300 euros que cuestan las soluciones QD-LED que ya existen.

Verás, por un lado, el que presente 96 zonas FALD puede parecer escasísimo en comparación con las miles de los televisores más capaces, pero también hay que tener en cuenta que normalmente los monitores de PC incorporan Edge LED, que proporciona peores resultados. Lo que es más, con un panel de tan solo 27 pulgadas, esas 96 zonas no se quedan cortas para nada. El FALD, por otro lado, tiene la desventaja de que puede aumentar la latencia, provocar efectos de ghosting o mostrar negros más comprimidos.

A la hora de la verdad, a menos que estés pendiente de los halos o de los contrastes que pueda ofrecerte el HDR, no vas a notar más que una imagen consistente y vistosa. No podemos hablar de esa sensación de espectacularidad que se le puede exigir a los HDR más contundentes, pero para una pantalla gaming de ese precio, es sorprendentemente buena. Además, justamente para lo que suele verse en otras marcas, el panel es muy homogéneo, apenas mostrando fugas de luz tan típicas de los LCD IPS.

Aquí venimos a jugar

Análisis de Inzone M9, el primer monitor gaming de Sony. ¿Consigue brillar con luz propia?

En el apartado de la muestra de colores, sí que podemos destacar una estética muy estimulante, gracias a esa alta cobertura del espacio de color, pero nuevamente soportada por la retroiluminación FALD. En videojuegos funciona a las mil maravillas, básicamente, y sobre todo gracias a esos 144 Hz (o 120 en PS5), dan un resultado solidísimo, muy fluido. Por otra parte, aunque esos 1 ms de respuesta no serán tan patentes en la mayoría de ámbitos, es estupendo contar con ellos en caso de que optes por el juego competitivo.

La incorporación de certificados como el G-Sync o VRR (aunque no FreeSync), aparte de las características exclusivas de PlayStation 5, como el mapeado de tonos HDR y la selección de modos por género automáticos son excelentes inclusiones que cierran el conjunto para disfrute del personal.

Para ver alguna serie o película si no puedes acceder a un salón o una pantalla más grande, el Inzone M9 mantiene el tipo, pero no le pidas sonar bien. Los altavoces que incorpora, si bien correctos, son de lejos su peor característica, porque ofrecen un sonido escaso, con unos graves inexistentes y una presencia muy ausente. Quizá si hubieran estado posicionados en otro lugar habrían funcionado mejor…

Conclusiones

Análisis de Inzone M9, el primer monitor gaming de Sony. ¿Consigue brillar con luz propia?

El Inzone M9 es una sólida propuesta que hace muy bien lo más importante. Es verdad que a su diseño, con todo lo atractivo y curioso que pueda resultar, se le pueden sacar bastantes peros, igual que a sus altavoces, pero como monitor para jugar ofrece suficientes alicientes como para atraer a un público que va más allá de ese concepto híbrido de juego entre consola y PC. Es verdad que para tratarse de una pantalla de 27 pulgadas, quizá podría haber bajado un peldaño hasta los 1440p para afinar su HDR, pero, siendo coherentes, está claro que Sony lleva toda la vida en este sector y que sabe lo que hace, no solo a la hora de fabricar bien sus productos, sino también por saber incorporar elementos que de verdad los diferencien de la competencia.

5 puntos clave del monitor Inzone M9

  • Para el precio que tiene ese HDR se ve maravilloso.
  • Su lista de especificaciones es muy redonda.
  • Las funcionalidades exclusivas, como el G-Sync o las de PS5, cierran bien el pack.
  • La peana es llamativa, pero inestable y algo justa para ocultar los cables (no incluidos).
  • Mejor no dependas de esos altavoces…
Categorías: Tecnología