Siguiendo la estela de Microsoft con Xbox y estudios como Riot Games, Sony ha anunciado un programa de caza de bugs o bug bounty con el que aspira a mejorar la seguridad de la familia PlayStation. El programa recompensará económicamente a los investigadores que detecten problemas en dichos productos con cuantías que oscilan entre los 100 y los 50.000 dólares en función de la gravedad del bug, aunque algunos especialmente críticos podrían estar incluso mejor recompensados.

Según señala ZDNet, el programa de caza de bugs cubre la consola PlayStation 4 y su sistema operativo, la red PlayStation Network y sus sitios web asociados y los periféricos oficiales de Sony para la PlayStation 4.

Es lógico que la propuesta no de alcance a PlayStation 5, puesto que ni siquiera está en el mercado y difícilmente los expertos en seguridad podrían ponerla a prueba, pero resulta llamativo que esta campaña llegue según se adivina el ocaso de la actual generación. No obstante, hay que tener en cuenta que las consolas de Sony disfrutan de una longevidad muy prolongada, por lo que la base de usuarios activos de PlayStation 4 seguirá siendo numerosa durante los próximos años, y habrá que protegerla mientras siga recibiendo soporte oficial.

Los investigadores que se sumen al programa de caza de bugs podrán optar a las siguientes recompensas, tal y como ya aparecen reflejadas en la campaña abierta en HackerOne:

Aunque Sony es el último fabricante de videojuegos en lanzar un programa de caza de bugs, es con diferencia el mejor pagado de todos, puesto que las recompensas de Microsoft y Nintendo alcanzan un máximo de 20.000 dólares. Su propósito es en cualquier caso común: evitar las copias no autorizadas, la suplantación de identidad en compras online, el secuestro de cuentas, el uso de software no oficial y el lanzamiento de ataques contra las plataformas de juego en red.

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